viernes, 29 de agosto de 2008

JARRY EL SUZIO


Ni un paracaidas me salva
ni una realidad de felicidad
sin mis palabras
ni un paracaidas me salva
demasiado corta la distancia
entre el primer
y el último latido
de este castigo
sin salida ni energía
diga lo que diga
recibire la lápida y la ira
y el terror al error cometido
arrepentido en mis dos metros de pino
cuanto tiempo dímelo
no quiero morir ahogado
por el cuello de un hútero
del destierro, al cementerio
deterio-rado por el tiempo y el tedio
y en medio de dios y el demonio
pulse el mute
y al fin me dejaron descansar
en mi lecho de hojas de cuter...

sentir la luz en mis retinas
en mis neuronas
el peso de los ojos
de la sombra
la deshonrra
la vagina decidio
escupir la vida
esa palabra
que taladra mi cabeza
la carencia de caricias
¿habeis visto la distancia?
no... no...
no quiero para mi tantas desgracias...

Soy el último resquicio
del último resquicio
de resistencia que queda
a la apatía que impera
soy la esfera de caucho
que golpea en la eterna escalera
soy la maleta vacía
la familia que se exilia
la falsocracia que llora
la masa convencida
la basura obrera
soy el último suicida
en esta ópera
Talibán sin polvora
en estos momentos soy
la desgracia alcanzada
soy la desidia
autoimposibilitada
soy del país de las galletas prefabricadas
no de los hechos
sino de las palabras, ayer
me levanté
buscando entre las sabanas
un beso entre las piernas,
hoy soy,
tu nuevo productor de miseria
para mi sería
paramilitares de la histeria
querría sangrar con ella
mas
sigo comiendo suelas
yo escupo contra el viento de la espera
y estará Estela en el lago
pero yo estoy solo
y esperando sonreirle al desahogo
pero
defendemos a los perros
defensores de las puertas del infierno
tuve alucinaciones ayer
somos dioses comprimidos
en tu mp3
soñé
con diogenes y con condones
con comparaciones
de la putrida patria del vicio
al tercer día,
Jarry y el SuZio
La desgraCia en Compañía...

-¿LA VIDA?¿ME PREGUNTAS QUE ES LA VIDA? LA VIDA ES UNA ENFERMEDAD TERMINAL DE TRANSMISIÓN SEXUAL- 'EL POETA' BCN, ALGUN VERANO LOKO DE ESOS...

MIAU...


miau... te amo como un loko...

viernes, 4 de julio de 2008

MIRAMOS ATRAS


Un folio en silencio
el templo del fracaso
adorando al Dios del Tropiezo
con el precio en el dorso
y una deuda de mil pavos
bajo el brazo
¿¡mi filosofía de mercado?!
no me lavo
son las nueve
tuve que sacrificar
algunos peones pero
acepto,
el precio de la constancia
las bolsas vuelan en circulos
mientras tu caes hacia arriba
y me pregunto a cuanto el tiempo...
Un folio en blanco
algo de tinta azul
prados verdes
esperanza para
enfermos amarillos
con negro futuro
tu sangre roja
brota a borbotones
de mi navaja, ¡joder!
dejad la escritura
al oso panda
y volved a los origenes
subid a los arboles, YO
soy fotosensible
y exigente ¿sabes?

martes, 1 de julio de 2008

SIN (CLÀUDIA)


Un pájaro que no puede volar
un pozo sin agua
un callejón sin salida
una salida sin entrada
un pez sin agua
un coche sin ruedas
una botella sin "pfand"
un teatro sin actores
un reloj sin pilas
una cama vacia
una boca sin sonrisa
unos ojos sin mirada
unas manos sin tacto
una lengua sin sabor
unos pulmones sin aire
un cigarro sin mechero
un lienzo en blanco
un boli sin tinta
una libreta por escribir
un libro por leer
una canción aún por cantar
un plato sin comida
un metro sin gente
una piscina vacia y sucia
un mar sin olas
una playa sin arena
una noche sin luna
un ciervo sin patas
una persona sin prisas
un niño sin juguetes
una abuela sin nieto
un soldado sin miedo
un micro estropeado
unas palabras sin significado
una llave que no abre
unos instrumentos sin músicos
una cárcel sin presos
un país en libertad
un pueblo sin opresión
un cuerpo policial no corrupto
un joven que mira más allá de su ombligo
un bosque sin mariposas
una camara de fotos sin carrete
una camarera no explotada
un sueño hecho realidad
un cielo sin nubes
un campo de fútbol en silencio
un cumpleaños sin tarta
un color aún por inventar
una vida sin ilusión
un DIA SIN TI.

lunes, 30 de junio de 2008

COINCIDENCIAS


Seguramente ya, ni te acuerdes de quien soy siquiera, ni siquiera este mail está destinado a llegar a los ojos de quien debiera leerlo, sabes... de aquellas veces que estas escribiendo ante la pantalla, y sabes muy bien, que no te llevará a ningún lado... bueno, como conocer a alguien interesante de manera inesperada y que luego sin decir nada, desaparezca de tu vida... he tenido ya varias relaciones así, incluso una de ellas... yo, tonto de mi, me enamoré de quien no debía, una chica bipolar (si, si, bipolar, también es mala suerte), y un día dijo; no que mis caricias o los besos de mis labios ya no le transmitieran lo mismo, no, dijo que todo eso le repudiaba, ¿tu sabes lo que es que sientan asco de ti, mientras tu estas enamorada? espero que no, jejejjejejee, ella o cualquiera de los dos polos de su cerebro, el que me dijo que no, se lo pierde, eso es lo que pensé. Más tarde me cuestioné si yo había hecho algo, le daba vueltas y no conseguía una razón coherente para justificar su decisión. Y reflexionando llegué a la conclusión de que, realmente, todos tenemos dos lados, pensé en el pasado, y yo también había sentido frías, inertes y lánguidas, las manos de alguna de mis mujeres amadas. Me tocaba y era como el tentáculo de un pulpo, algo que se aferra a ti y a tu vida, mientras tu solo sientes asco...
pensé que simplemente no estábamos destinados a pasar más minutos juntos de los que ya habíamos pasado, que con el tiempo, eso se habría convertido de nuevo en algo difícil de sufrir para los tres (¿entiendes?, yo y sus dos polos, mala broma) y que aquella opción era la más indicada.
Un día, me la encontré inesperadamente en una fiesta en la que coincidimos, y todas las cosas en común que tenemos, hicieron que estuviéramos gran parte de la noche hablando sin parar, tremendo, además (aunque fuera una chica intelectualmente muy atractiva y físicamente increíble), yo ya no sentía atracción alguna por ella, en un momento de debilidad, y con todo el alcohol que llevábamos encima, ella intentó darme un beso, yo aparté la cara y le dije que no se ofendiera, que me encantaba, pero que pasaba de arriesgarme a que me chafara otra vez el corazón y los pulmones, y me alegré de saber que la cura de amor que me había auto implantado, me había servido para verla con una útil cierta distancia.
Una copa, otra, la música alta, el corazón latiendo al ritmo de los bombos. Mis colegas dijeron de ir a otro lado a hechar la última, le dije si se quería venir, ella me respondió que no, que estaba con sus amigos y amigas y que se quedaría allí, me despedí de ella con dos besos en la mejilla, los primeros desde el último en la boca, cuando todavía estaba "enchochado", cojí mis cosas y me fui al encuentro de mi banda.
Llegamos a un garito lleno de gente, mucho humo y mucho desfase, estaba en la pista de baile partiéndome la caja de no se que tontería que diría alguno de mis amigos, cuando al otro lado, vi unos ojos felinos que se me comían. Con la borrachera, sentí estar en un reportage de la selva, me sentía presa mientras ella, jugando perfectamente su papel de decidido depredador, se dirigía hacia mi, incredulo, miré a mi espalda, y me encontré con la pared, no había nadie detrás mio, no se como no me oriné encima del miedo, jejejee quedaba a penas media pista para que llegara y yo todavía no sabía que decirle, era preciosa y llevaba una borrachera muuuuy gorda, cinco metros, -mierda, mierda- pienso yo, cuatro metros, -¡callaté pesado!- pienso de mi amigo, que intenta llamar mi atención inútilmente para acabar la historia que ya ha perdido todo el interés para mi, tres metros, -¿estoy demasiado borracho?-, dos metros, -buf! es mucho más bonita de lo que me creía...-, un metro... sin tiempo para la reacción, sin ninguna pregunta, mete su lengua hasta mi tráquea, a mi se me cae el cubata al suelo, pero solo yo me doy cuenta. El tiempo se ha parado. Mis amigos con la boca abierta, yo también; recibo un premio dulce e inesperado, sus ojos están cerrados, buena señal, siempre miro a los ojos de la chica en cuestión en el primer beso, da muchas pistas, me coje del brazo y casi me arrastra por toda la pista, no me da tiempo a despedirme de mis colegas, supongo que se harán al cargo.
Cuando salimos de la discoteca, por fin oigo su voz, me dice; -¿vamos a mi casa o a la tuya?- yo no sabía que, responder a esta pregunta correctamente, fuese tan importante, sobretodo aquí. Le dije que nos fuéramos a su casa, y me metió en su coche, ahí vi que no iva tan borracha como yo creía, llegamos al destino en un momento, no abrimos la boca en el viaje, las llantas quemando en el asfalto a una velocidad exagerada, a partir de ahí no hubo descanso, una noche magnífica, respiramos el mismo aire, el uno dentro del otro y bailamos durante horas, hasta caer rendidos en las sabanas blancas de su cama.
Ocho horas más tarde, me despierto y la encuentro mirándome, pienso -vaya, tremenda la niña, que suerte, jeje, ¡y me está mirando!-, le digo, -buenos días, belleza de decisión nocturna, que, ¿ya te has arrepentido?, ¿quieres que me largue?- y ella, sonríe, buena señal, y me dice que me acerque a la cocina a buscar algo para desayunar, accedo solo porque me mira con esos ojos, y se donde está la cocina, porque ayer casi destrozamos el mármol con nuestras aventuras, así que me levanto de la cama y, uuuuf, la cabeza me da vueltas, el pasillo es más largo de lo que recordaba y las paredes blancas se acercan y se alejan ritmicamente, tengo la visión de un topo en un descampado de hormigón, a las doze del mediodía, abro la puerta de la cocina y... -¡¡¡no me lo puedo creer!!!- sí, se parecían pero quien podía imaginar que serían hermanas.
Mi chica bipolar, delante de un tazón de cereales, con la boca abierta chorreando leche sobre la mesa de la cocina con cara de consternación, y yo mientras, en calzoncillos delante de su cara, en su casa, y la pregunta que siempre se hace y nunca he entendido es -¡¿que haces aquí?!-... me preguntó que ¡que hacía allí!, increíble, era evidente, así que le respondí, -le preparo el desayuno a tu hermana-.

viernes, 27 de junio de 2008

NO PUDO DECIRTE LO QUE SIENTO...


I



¡Que calor!. Esta es la ciudad del verano. Aquí siempre hace sol, un sol de justicia en verano y un sol acogedor en invierno, pero rara vez llueve. Es septiembre, que es como un lunes pero de treinta días, la gente vuelve a su actividad habitual y alienante y yo repaso si he cumplido con las expectativas que me había propuesto, como siempre, algunas si y otras no, pero este verano, he asimilado muchas de las cosas que he aprendido durante el año y me siento con las pilas cargadas de nuevo.
Que calor, es la ciudad sin lluvia, pero siempre tienes que esquivar charcos por la acera, los niños no se aburren, yo tampoco, esta es la ciudad de los charcos de agua destilada.
No llegaré a comprender nunca porque dependemos del resto de la gente para subsistir, apoyándonos en una serie de lazos que no hacen más que atarnos y condenarnos a la inutilidad perpetua. La pregunta es, ¿necesitamos eso? Voy a tratar de explicarlo, después de una larga jornada de trabajo necesitamos, una ducha, comer y descansar, y cuando estamos solos, sentimos la irrefrenable necesidad de relacionarnos con alguien. Mis ojos se posaron sobre los tuyos y tus oídos se abrieron ante mi voz, y desde entonces, que no soy capaz de disfrutar de los demás. ¿Te necesito? ¿Para algo tan fisiológico como relacionarme, escuchar y sentirme escuchado? Ya tengo la respuesta, pero no me atrevo siquiera a pronunciarla. Me muero de miedo, me auto lesiono hasta que mi frente sangra, no siento placer, siento impotencia en una medida, que jamás en mi vida había experimentado y miedo, miedo a cascadas, me escondo en mi mismo, con la intención de que me confundas con una piedra, no me duele. Me destroza.
Voy al baño, cojo unas gasas, las empapo en yodo, lloro de rabia y pienso en lo que mis progenitores esperaban de mi y en lo que me he convertido mientras tapo mi herida, entonces pican a la puerta, no pienso contestar, yo sigo con lo mío, insisten, la sangre me pasa por los lagrimares y desemboca en las comisuras de mis labios, insisten por tercera vez, tengo un aspecto de depredador, me relamo y mi sangre y su sabor metálico me son muy familiares, eso si que tengo que reconocerlo, ¡coño! Otra vez el puto timbre, debe ser algo importante... no me quejo, solo me fustigo para comprenderme, tropiezo siempre con las mismas piedras y ruedo siempre por las mismas laderas, pero el valle que piso cada vez que caigo solo me deja coger impulso para escalar de nuevo.
Voy a salir a la calle, me arreglo, me armo, me limpio, me peino, pero no consigo quitarme este olor a fracaso. Salgo al salón a coger mi chaqueta, que esta colgada detrás de la puerta de entrada y de repente, una nota... La cojo la giro y... no es una nota, es la nota que acabara con mi vida, estoy seguro, es una nota tuya, has estado aquí después de tanto tiempo, y ¿como me has encontrado?, eso quiere decir que me has estado buscando, no puede ser, ese olor... dolor en los nudillos de mi mano derecha, casi abro un hueco hacía el pasillo de la escalera, pican a la puerta, ¿serás tú? ... tu cara es mucho más agradable que cualquier cosa en el mundo, y ahora siento una nausea que me recorre el aparato digestivo al revés, la vecina del tercero que subía al ático a tender la ropa, ha escuchado el golpe y venía a ver si pasaba algo, mientras estira su cabeza a izquierda y derecha cual patético avestruz para ver si hay algo en el interior de mi apartamento, no puedo evitarlo y le doy una palmada en la frente que la hace retroceder dos pasos, -no hay nada que le interese, sucia chafardera- cierro la puerta de golpe y la dejo allí con los ojos abiertos de par en par, la cesta de su ropa en las manos y mucha humillación en su alma, doblo cuidadosamente tu nota, y la coloco en el bolsillo derecho donde alojo mi cartera. Lo más curioso de esta historia con mi vecina, y que ella no sabe, es que si no le hubiera dado la hostia en la frente, seguramente le hubiera bomitado encima.


II



La calle se me come, son muchos años ya, y eso que nadie me tose que si encima me vacilaran... Me escondo del sol, de las miradas de la gente, ni las balas me han podido parar el corazón, y tu vas y te inmiscuyes en mi impermeabilidad superior y yo vacilé y creía tenerlo todo y decidir por mi mismo, pero no, era un trozo de carne en tus suaves manos un niño de cuna, cuando te conocí era el rey un chaval joven que subía como la espuma, tenía fama entre mis superiores, todos querían que estuviera a su lado solo y únicamente por que no me callaba, y estamos en la era de las palabras, se puede engañar a mucha gente con estilo y talento... lo único que me ha mantenido con vida desde que te perdí, es esta cuenta pendiente, ha llegado el momento de consumar el plan que llevo tantos años trazando, y ni siquiera tu llegada, va a hacer que me frene en mi empresa, en cuanto acabe con esto, iré a buscarte y nos fundiremos en una sola persona. Para siempre.
Llego al local, las mismas caras de siempre bajo la misma triste iluminación de siempre, con la misma copa casi perenne en las manos de los mismos, pero esto se acaba, se acabó la monotonía, quiero caras de tensión, de trabajo, en definitiva actividad que es lo que le falta a esta organización. -¡Buenos días!...- el jefe me mira con cara de sorpresa,- ¿qué te pasa? Nunca me saludas cuando llegas, ¿estas enfermo?- me coloco detrás ¡ya!... con mi pistola en su sien, decenas de cañones me apuntan negros, 1'' lo levanto, 2'' le disparo, empieza el tiroteo, 3'' lo utilizo como escudo, decenas y decenas de balas alojándose en su cuerpo, 4'' ya hay dos armas descargadas, 5'' se deshacen de los cargadores vacíos, 6 ''son tres, los demás siguen disparando en el cuerpo inerte de su jefe y en el sofá en el que posaba su feo culo, 7'' no os dejo cargar la armas, salto hacia otra de las mesas colindantes y disparo mis tres primeras balas, pecho, pecho, cabeza, 8'' aquí tengo menos sitio donde cubrirme, pero no he venido a esconderme, ahora son cuatro los que han descargado sus armas y dos de ellos estan detrás de columnas, necesito la otra pistola, 9'' me descubro un poco y disparo cuatro balas, dos de ellas se alojan en el cráneo de sus destinatarios, una tercera le destroza la rodilla a un coleguita de la columna, condenado a la silla de ruedas, sonrío, y la cuarta, rebota en la columna, 10'' dos de las balas, de aproximadamente doce que disparan estos patanes me pueden destrozar, y una de ellas va directa al pecho, me dejo caer para atrás confiando en que sea más malo de lo que me imagino, lanzo una granada en mi viaje al suelo, mi madre siempre dice que no haga viajes en vano, sonrío de nuevo, 11'' es mucho más malo de lo que imaginaba, la granada ha dejado inconscientes a dos más, he oído caer los cuerpos y otro se ha meado y ahora mismo corre calle abajo, todos los demás increíblemente están cubiertos, sera por que me conocen, 12'' solo se oye la respiración de unos cinco o seis, y de vez en cuando noto como tiemblan intermitentemente, yo no respiro, cuando mato ya nunca lo hago, 13'' Miyamoto Musashi, un gran maestro de la estrategia decía que cuando el enemigo estuviera a tu merced o con el espíritu bajo, atacaras sin piedad, como un torbellino, inspiro una, dos veces, 14'' salto por encima de la mesa, un disparo, hombro y cara destrozada, la bala alojada en su encéfalo, caigo al suelo, disparo, le destrozo la mano derecha, que aguantaba el arma, es para romper este silencio, soy superior, el grita y se desangra, 15'' uno de ellos asoma la cabeza, disparo, la cara le queda colgando y se desploma inconsciente en el suelo, detrás de la columna, solo queda uno, el otro sigue gritando y se arrastra por el suelo, 16'' no me oye llegar, esta cagado, no para de temblar, siente el frío hierro en la sien y se mea, ni siquiera tiene los ojos abiertos, solo llora, esto es demasiado, le digo, -vete, ¡corre!- y se larga llorando por la puerta, y eso que era una cucharilla de café con lo que le apuntaba, 17 '' queda alguien detrás de la barra, acurrucado, no creo que suponga peligro, además se que me acerco a ayudar a una persona útil... continuará...

LA BELLEZA ES...


La belleza es, una procesión de seres humanos tarados, algunos cojean, a otros les falta un ojo o un brazo, a la mitad, les falta el pelo y otras cosas esenciales en su cuerpo, y con la conciencia de ser como son, sonríen felices en vez de llorar, en vez de lamentarse, saltan y se divierten llevando a cuestas, eso en lo que creen, orgullosos, pero humildes, desfilan bajo la mirada de otros seres humanos; estos no lo muestran, pero lloran, lloran por cumplir los canones de belleza de nuestra torpe generación de bichos relativistas, amantes de la publicidad y sus subproductos, ríe, ríe, salta, abraza, besa, pasea con orgullo eso que amas de tí y crece cada día sabiendo que vas a ser un poquito más...